REFLEXION
Heme aquí Señor que tu siervo te escucha.
"Por tanto, he aquí la seduciré, la llevaré al desierto, y le hablaré al corazón" (Oseas 2:14)
Miedosa en este capitulo tiene una disposición interior de confianza y
entrega, parece que el Pastor la ha saturado de signos y pruebas de su amor y
protección, y ahora camina segura a su lado, aun cuando ella no lo ve. Porque
la disposición de su corazón es de apertura y silencio interior, ahora esta
atenta a la voz de Dios; la escucha y la reconoce.
Parece que Miedosa viviera experiencias de tipo místico, donde el Pastor
no esta presente físicamente pero la voz interior de su corazón le dirige.
Jesús ya esta grabado en su corazón y permanece en su presencia todo el tiempo,
el le conversa, la dirige, la guía y ella le escucha, aprende y responde.
Hanna
Hurnard , en este capitulo presenta al Pastor como “La Voz”. Jesús le habla
directo al corazón de Miedosa, através del sonido de la cascada, y ella esta
dispuesta para obedecerle. Me parece que ahora esa voz interior le da una nueva
convicción, una seguridad inquebrantable. Cuando pasan corriendo Amargura,
Resentimiento, Orgullo y Autocompasión previniéndoles de la avalancha, y
gritándoles: ¡Regresen en seguida! incluso sus compañeras Pena y Congoja dudan
de seguir adelante, porque ven venir
la tormenta. Pero Miedosa esta firme en su decisión de avanzar, las voces
de todos ellos, incluso de sus acompañantes no la hacen dudar, esta convencida
de esa voz que le ordenó a subir a la gran cascada. Y me parece precioso que
Dios la sustenta en su confianza de avanzar a pesar de todo, y las protege de
la tormenta en una cueva segura que les tenia preparada. Ellas no tenían que
huir temerosas, Dios se encargaría de proveerlas y protegerlas en la dificultad,
en medio de la inundación ellas estuvieron a salvo. ¡Dios jamás defrauda a un
alma que confía en El!
Mientras
Miedosa sacaba de su bolso cada
una de las piedras que recibió en los altares de ofrendas, ella escuchaba en su
interior esa Palabra Viva que es Jesús. Esas piedras memoriales le sirven de
recuerdo vivo de algo trascendente que permanece grabado en su mente y su
corazón. Es la Palabra de Dios que recibió como enseñanza en cada prueba
superada, en cada entrega de amor y confianza, en cada iluminación de fe
recibida y en cada desprendimiento
de sus miserias.
Es la Palabra, la que se queda como presencia viva de Dios en cada uno
de nosotros. Cuando hemos asumido la verdad de algún versículo de la Biblia
como propia, la Palabra de Dios es nuestro alimento que nos da vida, que nos
levanta y anima, que nos fortalece y ayuda a perseverar. Solo la acción del
Espíritu Santo es capaz de hacer penetrar en nosotros esa palabra viva, pero la
experiencia de amor vivida en su presencia nos lleva a conservar esa verdad en
nuestro corazón para siempre, y a defender esa convicción ante toda prueba. Los
mártires que dieron sus vidas por permanecer fieles a esa verdad, nos dan
testimonio de la fuerza de esa palabra viva en sus corazones.
Esa decena de piedrecitas, son el recordatorio del amor de Dios que debe
guardar Miedosa siempre. Mientras recorra su camino de fe necesitara recordar cada experiencia para no
volver a caer en el error. Una pequeña bolsa de piedrecitas, es todo el
equipaje que ella necesita para seguir adelante.
Ya hemos dicho en otros capítulos lo importante que es recordar el amor,
pero en este capitulo vemos que ES VITAL tener a la mano el recordatorio del
amor, se necesita como guía y sustento. Esas piedras representan para Miedosa
su BIBLIA; cada una de ellas, es un pasaje que Dios le ha grabado en su
corazón. Un día, através de esa enseñanza, su Pastor le salvó la vida, la animó,
le desenmascaró la mentira, le reveló su amor o le fortaleció. Ese es el efecto
de la Palabra de Dios en nuestras vidas y
necesitamos siempre permanecer recordando su Palabra. De ahí la
importancia de orar con la Biblia. A mi me gusta marcar con amarillo en mi
Biblia, aquellos pasajes que en un momento dado me iluminaron o llenaron de fe,
esperanza o amor, y cada vez que los leo me recuerdo de aquella experiencia que
Dios me hizo tener, y esa memoria me renueva la fe y reaviva mi relación con
Dios.
Su palabra nos invita no solo a la escucha, sino al dialogo de corazón
con Dios. Les invito a perseverar en recibir diariamente el alimento de su
Palabra, y a tener siempre la Biblia en mano para no caer en la tentación, para levantarnos si caemos y para perseverar en el amor y la
confianza.
Bendiciones
Ana María
