REFLEXION
Me encanta el comienzo de este capitulo,
¡Miedosa por fin esta alegre y lleva una canción en su corazón porque tiene
ESPERANZA! Ella sabe que la pena y el dolor no durarán para siempre. Que
hermoso el regalo que recibimos
los cristianos, Jesús resucitado nos da la Esperanza.
Desde el lugar donde se encuentra,
Miedosa puede ver los Lugares
Altos y agradece adorando a Dios en el escenario que la envuelve. Pero al darse
cuenta de que tiene que ascender por esa senda empinada
que le trazaron las dos ciervas, se desanima y desploma. El grito de su corazón
ahora es: ¡NO PUEDO!
La Madre Teresa de Calcuta nos enseña que
el mayor error humano es
abandonarse, dejar de luchar, dejarse vencer. “¡Querer es poder!” es una de las
frases favoritas de mi mamá, que siempre me ha hecho reflexionar cuando soy
tentada a decirme “No puedo”, entonces me pregunto: “¿Verdaderamente quiero?”,
y si es así, sigo adelante. Lo imposible se hace posible cuando “quiero y confío”
porque “TODO ES POSIBLE PARA AQUEL QUE
CREE” ( Mt 17,20). “Entonces, ¿quién
podrá salvarse? Jesús los miró y les contestó: Para los hombres esto es
imposible, pero para Dios todo es posible.” (Mt 19, 26).
Aquí hace su
aparición Malicioso, el mas lleno de odio contra Miedosa, él mismo quiere darle
el golpe final para derrumbarla. Le trata de confundir con la mentira mas grande
de Satanás diciéndole: “Tu me perteneces”. Me detengo en este punto, porque este
es el grave peligro de los hijos de Dios. Dejarnos engañar por una mentira semejante,
nos haría perder nuestra condición de hijos para volvernos esclavos; nos
arrebataría la libertad.
La intención de
Malicioso es recordarle que ella es una de los Temerosos. Lo que no sabía
Malicioso, es que en Dios se hacen nuevas todas las cosas, El hace renacer a
sus criaturas dejando atrás lo que eran. Jesús ha ido transformando a Miedosa,
cambiando su temor en valentía, su debilidad en fortaleza y su falta de fe en
confianza. Y aunque todavía no se ha completado la obra de Dios en ella, ha
avanzado enormemente en su camino de conversión. Eso es algo que no conocen sus
parientes Temerosos, por eso se sorprende su primo al darse cuenta de que el
miedo, su mejor herramienta para vencerla, ha perdido el poder sobre Miedosa.
Ella ahora no esta sola, sus acompañantes le recuerdan que hay alguien que
puede salvarla.
El problema de
Miedosa aquí es muy grave: “ELLA NO SABE SI QUIERE CONTINUAR EL CAMINO, ¡NO
ESTA SEGURA DE QUERER PERSEVERAR! Se desanimó porque ve imposible escalar con sus pies torcidos una montaña tan
empinada, porque todavía no confía lo suficiente en el poder de Dios sobre sus
debilidades.
Este es el punto de mayor
importancia en la lucha de cualquier obra que emprendemos; LA PERSEVERANCIA; es la actitud de ser firme en alcanzar un objetivo, cuando uno se
propone llegar a un final definido por su propia voluntad. Ya sea en la
evangelización, en el trabajo, en las relaciones humanas, la persecución de
nuestros sueños, etc.
Es importante que
nuestra meta, sea un bien realizable de acuerdo a nuestras convicciones e
ideales; para esto necesitamos ser objetivos en cuanto a las variables que se
puedan presentar como obstáculos. Es decir, si alguien pretende correr un maratón cuando tiene
cáncer en los pulmones, es obvio que ese propósito va en contra de la voluntad
de Dios y debería abandonar ese objetivo, aunque aquello fuera su mas grande
deseo.
Una alentadora
realidad es que Dios colabora con nuestros deseos cuando estos concuerdan con
su plan perfecto de amor. El se goza en nuestros sueños y deseos “..pues Dios, según su bondadosa determinación, es
quien hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien los ayuda a llevarlos a
cabo.” (Fil 2,13)
Las condiciones que propongo analizar a
continuación, son para evaluar la importancia de llevar a buen término nuestros
proyectos. Reflexionar en nuestra actitud en el proceso, nos ayudará a crecer
en discernimiento, para no dejarnos vencer ante la prueba. Nuestro objetivo debe
ser perseverar hasta el final. Dejemos claro que la perseverancia es una decisión y
no siempre depende de las ganas o del sentimiento que uno tenga. Por eso,
aunque no se sienta placer o aunque no se tengan ganas, si se persevera, se
llegará al éxito.
PAUTAS PARA PERSEVERAR:
1.
CREER EN LOS SUEÑOS. Los sueños son anhelos o
motivaciones muy profundas de nuestro corazón. Aquí se trata precisamente de no
dejarlos en sueños sino en querer alcanzarlos con acciones concretas. Quien
conquista sus sueños encuentra la mas grande satisfacción.
2.
INTENTARLO. Se necesitan dos condiciones para
comenzar cualquier cosa: Vencer el temor a equivocarse y reconocerse
principiante. Reconocer que los errores serán los medios y oportunidades para
reforzar el aprendizaje, por lo que es necesario buscar humildemente la sabiduría de los expertos .¡No
hay peor lucha que la que no se intenta!
3.
DISCIPLINA. Es sinónimo de orden. De acuerdo a cada
personalidad este orden se alcanza de manera distinta. La disciplina consiste
mas que todo, en poner en claro la prioridad de nuestras intenciones, realizándolas
en el tiempo que mejor convenga.
4.
DARLE IMPORTANCIA. Aunque lo que se realiza parezca
insignificante, es importante; aunque parezca que no se avance, lo que importa es no detenerse, cada pequeño esfuerzo cuenta mucho.
5.
SACRIFICIO. Hacer lo que cuesta trabajo, es prueba
de tener un carácter sólido, fuerte, capaz de luchar y de
sacrificarse. Jesús nos enseña que el sufrimiento nos hace fuertes, las cicatrices de sus manos, pies y costado, nos recuerdan su conquista.
6.
OPTIMISMO. Trabajar con alegría y luchar con una
sonrisa es la herramienta perfecta para vencer los obstáculos. Evitar quejarse
o lamentarse es importante, ya que el pesimismo desgasta las energías.
7.
OBSTACULOS. Los obstáculos debieran aumentar la
fuerza interior para luchar y vencerlos debiera ser el objetivo. Hay que pensar en
ellos como un reto, una motivación, un escalón mas por subir y no como un motivo
para abandonar la lucha. No se trata de ser testarudos y enfrentar los
obstáculos sin precauciones, sino de perseverar al elegir vencer los obstáculos
con sabiduría, discernimiento, pero sobre todo con la gracia y ayuda de Dios.
8.
LEVANTARSE. Las caídas no son las que nos llevan al
fracaso, son necesarias en el aprendizaje. Lo importante es levantarse y seguir
avanzando buscando la motivación de origen. Recordar que en el camino se
retrocede un paso pero se avanzan dos. El que se levanta siempre sirve de
inspiración a otros.
9. LUCHA. Cuando se
deja de luchar, es cuando se puede decir que se ha perdido la batalla, los
héroes nunca abandonan el combate, eso es de cobardes. Por eso es importante
mantener el entusiasmo para no dejarse derrotar por el enemigo. Viene bien el
dicho: “Solo los peces muertos nadan con la corriente".
10. VOLUNTAD. ¡Querer es poder! Lo repito. Para no
perder la voluntad para perseverar hay que tener fe en Dios y creer que con su
ayuda TODO es posible.
11. PACIENCIA. La
gota que cae constante es capaz de perforar la piedra. Por eso es importante acrecentar
esta virtud, haciendo la oración de Santa Teresa (ver capitulo 8)…la paciencia
todo lo alcanza. Quien se esfuerce en ejercitar esta virtud, podrá lograr mas que
cualquiera. No es el talento el que hace conseguir el éxito, sino el ejercicio
de la paciencia en la perseverancia.
12. ESPERANZA.
Mantener viva la esperanza hace al hombre olvidarse de la propia miseria y
perseverar. Dios es capaz de transformar la debilidad en fortaleza cuando se le
pide ayuda. Afirmaba san Ignacio: "Haz las cosas como si todo dependiera de ti
y confía en el resultado como si todo dependiera de Dios”. Jesús mismo, que
venció el obstáculo mas grande, la muerte, es nuestra esperanza.
Ojala
todos pudiéramos imitar al Jesús en esa actitud desafiante y que rompe todos
los esquemas para conquistar el bien. Su gusto está en realizar cosas
imposibles, en el libro dice el Pastor: “No conozco nada mas emocionante y
deleitoso que volver la debilidad en fortaleza, tornar un pececillo en una
cabra montesa”. Estas palabras le motivan de nuevo a Miedosa a aceptar el reto
de continuar el camino y de seguir las pisadas que los dos ciervos trazaron en la montaña. De esta misma manera, nosotros seguimos los pasos de tantos cristianos que
caminaron por sendas de santidad y que nos lo dejaron como ejemplo a seguir; un camino difícil de recorrer, pero que nos
asegura un destino seguro.
Me gusta mucho esta frase de Gandhi, que me ha motivado cuando me he desanimado por no ver resultados
concretos al perseverar: “La ALEGRIA está en la lucha, en el esfuerzo, en el
sufrimiento que supone la lucha y no en la Victoria”.
Sabemos que no todos
caminaremos hacia la perfección cristiana por el mismo camino, y que las
pruebas u obstáculos que cada uno tiene que vencer son distintas; desprecio,
humillación, odio persecución, etc. “Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el
mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo”. (Juan 16,33)
El factor común que en
todos los casos lleva a la victoria, se llama perseverancia, y con ella
alcanzaremos la meta de la santidad. “Todo
el mundo los odiará a ustedes por causa mía pero el que persevere hasta el fin, se salvará” (Mateo 10,22).
Bendiciones
Ana María

